Juegos absurdos que merece la pena conocer

Muchas veces jugamos a juegos absurdos que merecen un post. Y hoy ha llegado el día.

El cementerio

El juego consiste en controlar a una anciana que visita un cementerio. Ella va a paso de anciana. Puedes sentarte en un banco también. Si pagas por la versión completa del juego, la anciana se duerme en el banco y se muere.

CementerioVideojuego

Esperar la cola en 3D

Las instrucciones son claras: “Date puñetazos en la cara para mantenerte despierto, pero no te pegues demasiado o morirás”.

VideojuegoHacerCola

Pyongyang Racer

Un juego online gratuito desarrollado en Corea del Norte. Hay que obedecer las señales de tráfico de una ciudad en la que hay tan pocos coches como en la verdadera Pyongyang, donde son un lujo reservado a la élite. Las mujeres de tráfico, que son una imagen clásica de allí, presuponen que las desnudas con los ojos.

PyongyangVideojuego

Hide the Fart (esconde el pedo)

Otro juego coreano, pero de Corea del Sur. Estás en una parada de autobús junto a gente respetable y tienes muchos gases. Consiste en ir soltándolos cuando pasan coches ruidosos, para que nadie te pille. Tienes una barra de pedos silenciosos que puedes soltar cuando quieras, pero que son muy limitados,

EsconderPedo

Esperamos que los probéis con vuestros amigos y que paséis un rato divertido.

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Curiosidades: Una anciana se niega a ser anestesiada, porque prefiere jugar con su iPad

El mundo ya no nos sorprender, y después de leer esta noticia no se si enseñarle a mi abuela a usar un iPad.

Una anciana se negó a estar anestesiada cuando los médicos le iban a realizar una cirugía de reemplazo de rodilla. La paciente pidió usar un método diferente, es decir, pidió usar una tableta como distracción.

La operación se realizo en el Hospital Derriford en Plymouth y la mujer estuvo despierta en todo momento: “Escuchaba todo lo que estaban haciendo los cirujanos: el sonido del martillo, del taladro, pero eso no me molestaba”, confesó según informó ‘The Australian’.

La anciana se mantuvo jugando con el iPad que su nieta la había regalado. Tras la intervención esperaba el momento de volver a sus clases de gimnasia y compartir con sus 18 nietos y sus 10 bisnietos.